12,15

En la inmensa oscuridad de tu mar que me precede,

ensombrezco entre las sombras esperando una señal.

Las tinieblas no son tales si tus ojos me contemplan.

Los silencios son preludios de  la cruda realidad.

 

Pero ya no estás, ya no te veo.

Y aunque busco y desespero,

solo encuentro soledad.

 

En la inmensa oscuridad de tu mar que me precede,

ensombrezco entre las sombras esperando una señal.

Las tinieblas no son tales si tus ojos me contemplan.

Los silencios son preludios de  la cruda realidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: